TÉCNICA: Óleo sobre lienzo
MEDIDAS: 1.05 x 0.70
"Sonqo" significa "corazón" en quechua, símbolo de la vida, los sentimientos y la esencia del ser humano dentro de la cosmovisión andina. Esta obra está inspirada en la danza Sonqonacuy, una manifestación tradicional del distrito de Espinar, donde la música y la danza expresan la alegría colectiva y fortalecen los lazos entre la comunidad.
La pintura captura un instante de intensa emoción: las danzantes parecen entregarse por completo al ritmo de la celebración. Sus rostros, iluminados por una expresión de felicidad y libertad, transmiten la fuerza espiritual que nace del encuentro entre la música, el movimiento y la identidad cultural.
La riqueza de los bordados, los sombreros ceremoniales y la intensidad cromática evocan la vitalidad de las fiestas populares del sur andino. Cada aplicación de espátula construye un relieve pictórico que transforma la superficie del lienzo en un espacio lleno de energía, donde la luz parece surgir desde el interior del color.
Más que una representación de una danza, Sonqo es una metáfora del corazón del pueblo andino: un corazón que canta, baila, celebra y preserva la memoria de sus antepasados a través de sus tradiciones.
La danza Sonqonacuy (o Sonqonakuy) es una expresión folclórica de cortejo y enamoramiento nativa de las zonas altas de la provincia de Espinar (en el territorio histórico de la nación K'ana), en la región Cusco. Su nombre proviene de los vocablos quechua Sonqo (corazón) y el sufijo recíproco -nakuy (entre ambos), traduciéndose literalmente como "entregarse el corazón mutuamente" o "el entrelazamiento de corazones".


